Antonio Blanco

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Hola, soy Antonio.

Soy ingeniero de software y construyo cosas para internet desde los tiempos de Netscape. Desde entonces me sigue pasando lo mismo: veo algo que funciona y necesito saber cómo está hecho por dentro. Y si puedo, construir mi propia versión.

De dónde vengo

Estudié en la Universidad de Málaga. De aquella época guardo un póster sobre optimización por colonias de hormigas: cómo unas hormigas encuentran el camino más corto sin que nadie les dé un mapa. Años después acabé aplicando la misma idea a cómo se mueven los usuarios por una web. Así soy: nada se tira, todo acaba sirviendo para algo.

Después llegó la web, y con ella WordPress. Webs para autónomos y pequeñas empresas, tiendas con miles de productos, medios de comunicación… y plugins. Muchos plugins. Tantos que acabé montando mi propia tienda, eggemplo, publicando en el repositorio oficial y vendiendo a gente de medio mundo. Casi todo lo que sé de producto lo aprendí ahí: cuando alguien paga por lo que haces, se acabaron las excusas.

Con los años, al teclado le sumé la pizarra. He sido CTO y líder técnico en empresas de distintos tamaños, y también he dado clases de arquitectura de software en un bootcamp. A mis alumnos siempre les decía lo mismo: aquí no hay recetas mágicas, porque cuando te aprendes una sale otra versión, otro lenguaje u otro framework. Lo que de verdad cuenta es saber sacarte las castañas del fuego. Y eso se aprende a base de golpes.

Por el camino hice un máster de Metaverso, donde montamos un probador de gafas de sol en realidad mixta. Y entonces llegó la IA generativa y todo volvió a ser nuevo. Ahí es donde paso hoy la mayor parte del tiempo: agentes, MCPs, IA local y automatizaciones que funcionan de verdad, no solo en la demo.

Cómo pienso

Me considero un ingeniero de los de antes. No me obsesiona el stack de moda ni las siglas que llenan un CV; me importa el problema. Trabajo un poco como un fontanero ante una fuga: primero cortas el agua y después arreglas bien la instalación. Hago lo mínimo que funciona, lo pongo delante de alguien real, mido y mejoro. Prefiero un prototipo en marcha a mil diapositivas de planificación.

Una vez me preguntaron, medio en broma, cómo hacía Scrum trabajando solo: «¿te reúnes tú contigo mismo por las mañanas?». Pues algo así: quince minutos, un buen café y la lista del día. La metodología no va de reuniones, va de no perder de vista qué aporta valor.

Eso sí, tengo mis debilidades. Me encanta construir el motor, pero explicar para qué sirve cada botón me cuesta bastante más. Así que hice lo más lógico: una herramienta que documenta mis aplicaciones por mí.

En casa

La curiosidad no se apaga al cerrar el portátil. En casa vive CURRO, nuestro asistente de IA familiar, en un Mac mini del salón que estaba medio abandonado. Su código es abierto, pero lo que sabe no: las cosas de casa se quedan en casa.

También he convertido un móvil viejo en una cámara de vigilancia con IA local y tengo modelos corriendo en mi propio ordenador por si algún día caen las grandes IA. Llámalo precaución, llámalo excusa para seguir trasteando.

Y luego está el café. Tanto que acabé haciendo una app de pomodoro con ambientes de cafetería, Coffedoro, para quienes trabajamos mejor con ruido de fondo.

Ahora mismo

Construyo productos con IA y los cuento mientras los hago, con errores y costes incluidos, en el blog y cada semana en >_ El laboratorio. Algunos ya tienen usuarios reales: GrowthPlugins, SecondBrainBot, NeveraVacía y Coffedoro.

Y sigo abierto a lo que venga, ya sea un proyecto en el que pueda echar una mano o un equipo al que sumarme. Si te encaja, aquí te cuento cómo.

En qué estoy esta temporada →

Saludar

Me gusta hablar de IA, producto y WordPress con quien esté construyendo algo. Escríbeme sin rodeos; respondo a todo.

antonio@blancoleon.comLinkedInGitHubX